Loísmo, laísmo y leísmo

Explicación

Estos 3 fenómenos consisten en lo mismo: en usar los pronombres átonos de tercera persona de manera incorrecta. Para usar los pronombres átonos correctamente, tenemos que fijarnos en la función sintáctica.

Loísmo

Se trata del uso incorrecto de los pronombres lo/los para hacer referencia al complemento indirecto. Por ejemplo:

  • Lo ha tocado la lotería al vecino de abajo –> Le ha tocado la lotería al vecino de abajo
  • Lo dije que se fuera a casa —> Le dije que se fuera a casa

Laísmo

Se trata del uso incorrecto de los pronombres la/las para hacer referencia al complemento indirecto. Por ejemplo:

  • La duele una muela —> Le duele una muela
  • La dije que fuera más despacio —> Le dije que fuera más despacio

Leísmo

Se trata del uso incorrecto de los pronombres le/les para hacer referencia al complemento directo. Por ejemplo:

  • Esas sillas mételes en el camión —> Esas sillas mételas en el camión
  • Ese cromo ya le tengo —> Ese cromo ya lo tengo
  • No les conozco —> No los conozco

Hasta aquí no tiene mucho misterio, ya que combinando nuestro conocimiento de sintaxis con nuestras intuiciones como hablantes nativos, conseguiremos usar adecuadamente los pronombres en los casos mostrados hasta ahora. Sin embargo, el leísmo es un fenómeno un poco más complejo de lo que hemos visto arriba, por lo que vamos a ver algunos casos de leísmo que son un poco más controvertidos.

Leísmo aceptado 1

Se considera correcto el uso de “le” para hacer referencia al complemento directo cuando este es masculino, singular y animado:

  • Le vi contento el otro día ü
  • Le vi contenta el otro día û
  • Les vi contentos el otro día û
  • Les vi contentas el otro día û
  • El ordenador me le compré el otro día û

Leísmo aceptado 2

Con verbos de afección psíquica (molestar, sorprender, confundir, asustar…) usaremos “le” para hacer referencia al experimentante cuando el sujeto es inanimado, de tal manera que no pueda ser el agente de la acción, el que desarrolla la acción de manera consciente y deliberadamente.

  • La policía la sorprendió in fraganti
  • Le sorprendió que no vinieran a la boda

En el primer caso, la policía realiza la acción voluntariamente, por lo que es el agente de la acción. En estos casos, la acción recae directamente en la chica y la consideraremos complemento directo, por eso usamos “la sorprendió”.

En el segundo caso, el hecho de que no vinieran a la boda no realiza la acción voluntariamente, por lo que no es el agente de la acción. En estos casos, la acción no recae directamente en la chica y la consideraremos complemento indirecto, por eso usamos “le sorprendió”.

Leísmo aceptado 3

Con los verbos “hacer” (obligar) y “dejar” (permitir), el complemento de persona se interpreta como CD o CI dependiendo del siguiente verbo. Si el siguiente verbo es transitivo y ya va a tener un CD, el complemento de persona de los verbos hacer y dejar tiende a analizarse como CI. Si el siguiente verbo es intransitivo y no va a tener CD, el complemento de persona de los verbos hacer y dejar tiende a analizarse como CD. Mira estos ejemplos:

  • Le dejé leer el libro en voz alta (leer es transitivo aquí)
  • Lo dejé marchar (marchar es intransitivo aquí)
  • Le hizo estudiar las tablas de multiplicar (estudiar es transitivo aquí)
  • La hizo subir al tejado sin protección (subir es intransitivo aquí)

Leísmo aceptado 4

En oraciones impersonales con “se”, tendemos a usar los pronombres “le/les” para el complemento directo. Con mucha más consistencia cuando es masculino que cuando es femenino.

  • Se le(s) vio en el parque  —–  Se lo(s) vio en el parque
  • Se le(s) vio en el parque —–  Se la(s) vio en el parque 

Leísmo aceptado 5

El leísmo de cortesía consiste en usar los pronombres “le/les” aunque el referente sea un complemento directo

  • Le acompaño en el sentimiento