El sujeto es el elemento de la oración del que se afirma, niega o pregunta algo. Es decir, es aquello sobre lo que recae la predicación del verbo. Puede ser una persona, un objeto, una idea e incluso una oración completa.
No es quien “hace la acción” necesariamente, ni es lo que aparece al principio de la oración. Por tanto, para identificar el sujeto en las oraciones tendremos que recurrir a otras pruebas. En este curso, vamos a recurrir a la prueba de la concordancia entre sujeto y verbo, por lo que cambiaremos el verbo en persona y número para identificar la parte de la oración que cambia forzosamente.
En términos sintácticos, el sujeto suele ser un sintagma nominal (o un pronombre, o un sintagma nominal coordinado), pero también puede presentarse como una subordinada sustantiva (“Que vengas temprano me parece bien”) o como infinitivo (“comer fruta es saludable”
Predicado
El predicado es la parte de la oración que aporta la información que se dice del sujeto y que siempre está organizada en torno a un verbo. Según su estructura interna, puede ser:
Predicado verbal, cuyo núcleo es un verbo pleno que expresa una acción, proceso o estado (“María corrió hacia la puerta”).
Predicado nominal, cuyo núcleo está formado por un verbo copulativo (ser, estar, parecer) + un atributo (“María es muy responsable”).
El predicado funciona como la información nueva sobre el sujeto, e incluye los complementos verbales (CD, CI, CC, atributo, CRV, CCs etc.) a veces necesarios para completar el significado del verbo.
Modificadores oracionales
El modificador oracional (también llamado complemento oracional o complemento de la oración) es un elemento que no depende del verbo como tal, sino que modifica o matiza el significado global de toda la oración. A diferencia de los complementos circunstanciales del verbo, que especifican aspectos de la acción verbal, el modificador oracional aporta valores discursivos, actitudinales o modales que afectan al enunciado completo.
Entre los tipos más frecuentes se encuentran:
Marcadores de modalidad o actitud: “Sinceramente, no entiendo tu postura”.
Modificadores temporal-discursivos: “Hoy, todos están más tranquilos” (cuando no se refiere a la acción del verbo, sino al marco general del enunciado).
Elementos que expresan la opinión del hablante: “En mi opinión, deberíamos revisar el plan”.
Adverbios de enunciación: “Probablemente, aprobarán”.
El modificador oracional es externo al SV y puede aparecer en distintas posiciones dentro del enunciado. Se reconoce porque, al eliminarlo, la estructura básica sujeto + predicado se mantiene intacta y la oración sigue siendo gramatical, aunque menos matizada.